Berta Hiriart

Escritora y directora de teatro.

Ciudad de México

Teatro

Berta Hiriart se dedica al teatro, la literatura y la coordinación de talleres. Ha publicado más de treinta títulos -relatos, obras de teatro, ensayos- gran parte de los cuales están dirigidos a niños y jóvenes. Su novela Feliz año nuevo obtuvo el Premio Nacional para Obra Publicada 1994; Adiós, querido Cuco, el Premio Nacional Obra de Teatro para Niños 2004 y Cartas a una joven dramaturga, el Premio de Ensayo Teatral 2005. Algunas de sus obras han sido traducidas al inglés, italiano, alemán y el polaco, y han sido puestas en escena por compañías de México y el extranjero. Ha recibido apoyos de instituciones como el Arts Educational Development Project (EEUU), Iberescena y diversos programas del FONCA.

1. Balance del Conaculta

1.1. Tras 27 años de existencia, ha muerto, al menos jurídicamente, el Conaculta. ¿Cómo describirías su desempeño durante esos años?

Fue útil que impulsara el trabajo de una buena cantidad de individuos y colectivos dedicados al arte y otros ámbitos de la cultura pero descuidó áreas importantes, como la difusión de las obras realizadas con su apoyo, entre otras.

1.2. Si las hay, ¿cuál fue la mayor virtud del Conaculta?

Apoyar algunos proyectos valiosos.

1.3. ¿Cuál fue, a tu juicio, el mayor defecto del Conaculta?

Pasar por alto el abandono cultural en el que se encuentra gran parte de la población. La actuación insuficiente de CONACULTA trató de escudarse en la falta de presupuesto pero el financiamiento de grandes proyectos innecesarios desdice tal justificación. En realidad, nunca hubo un plan para detectar las necesidades de los distintos grupos de la población, articular las obras creativas con la vida cotidiana de las mayorías o para vincular trabajos y visiones diversos.

1.4. ¿Cuál fue, en tu opinión, el momento más desafortunado del Conaculta?

No sabría decirlo con certeza.

1.5. Si el Conaculta no hubiera existido, ¿la cultura mexicana sería hoy más pobre?

¿Por qué?

Por la simple razón de que buena parte de los proyectos financiados por CONACULTA (libros, exposiciones, festivales, conciertos, encuentros, etc) difícilmente se habrían realizado en forma independiente.

1.6. Del 1 al 10, ¿cómo calificas la gestión de Víctor Flores Olea?

8

1.7. Del 1 al 10, ¿cómo calificas la gestión de Sari Bermúdez?

6

1.8. Del 1 al 10, ¿cómo calificas la gestión de Sergio Vela?

6

1.9. Del 1 al 10, ¿cómo calificas la gestión de Consuelo Sáizar?

6

1.10. De 1 al 10, ¿cómo calificas la (doble) gestión de Rafael Tovar y de Teresa?

8
 

2. Fondo Nacional para la Cultura y las Artes

2.1. ¿Has obtenido algún apoyo o beca del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes?

¿Cuál(es)?

Coinversiones, residencias artísticas, SNCA

2.2. ¿El Sístema Nacional de Creadores de Arte es un programa eficaz?

¿Por qué?

Aclaro: parcialmente eficaz. Permite a varios centenares de artistas dedicarse a su tarea, sin embargo, deja fuera a muchos otros que merecerían el apoyo. Me parece que la red de creadores tendría que ampliarse y también que los becarios deberían ofrecer una retribución social que vaya más allá de impartir un taller de tres días y dictar alguna conferencia. Esta retribución podría llegar a ser significativa si hubiera un plan estructurado.

2.3. A pesar de los mecanismos para que sean los creadores quienes elijan a los beneficiarios de las becas, ¿estos estímulos se distribuyen asimétricamente en el campo cultural? ¿Algunos grupos o creadores o regiones son privilegiados por encima de otros?

(En caso de que quieras agregar algún comentario)

La asimetría proviene básicamente de la desigualdad socioeconómica y educativa que predomina en el país. Gente talentosa de muchos lugares de la República no dispone siquiera de los recursos para presentar un buen proyecto. Tendría que hacerse un esfuerzo extra para democratizar los apoyos.

2.4. A tu juicio, ¿este sistema de estímulos gubernamentales genera –voluntaria o involuntariamente– instancias de censura o autocensura?

No

¿Por qué?

No necesariamente. Disfrutar de una beca equivale a tener un empleo. Algunos becarios pueden sentirse encajonados por las reglas y los mecanismos de control, aunque a mi juicio el FONCA goza de suficiente flexibilidad para trabajar libremente. También debe haber quienes no se atreven a manifestar sus desacuerdos con las decisiones gubernamentales por temor a una posible represalia pero hasta ahora, que yo sepa, no se ha dado el caso.

2.5. ¿Deberían el Fonca y sus programas de becas y apoyos permanecer intactos –o, aún más, fortalecidos– en la nueva Secretaría de Cultura?

No

¿Por qué?

Habría que revisarlos. Hay gente que no necesita de una beca para vivir con holgura y, sin embargo, la pide por el reconocimiento que supuestamente le otorga. También hay quien tiene un trabajo o cargo de responsabilidad que resulta incompatible con la tarea para la que solicita el apoyo. Tendrían que tomarse en cuenta estos factores para favorecer a aquellos que realmente requieren de un apoyo para entregarse a la tarea creativa que se proponen.
 

3. Secretaría de Cultura

3.1. ¿La nueva Secretaría de Cultura supone realmente un avance en términos institucionales, legales, enunciativos, respecto al Conaculta?

¿Por qué?

Independizarse de la SEP puede suponer ciertas ventajas administrativas.

3.2. Aún no existe una Ley General de Cultura que rija y guíe el funcionamiento de la nueva Secretaría. ¿De qué modo debería participar la comunidad de creadores en la definición de la Ley General de Cultura?

Deberían formarse "consejos" no solo de figuras connotadas sino también de gente de a pie dedicada a la cultura a lo largo y ancho del país. Estos consejos tendrían una gran cantidad de experiencias e ideas que aportar para crear una Ley que funcione para bien de un país marcado por la diversidad.

3.3. En tu opinión, ¿puede la Secretaría de Cultura desempeñar una función “positiva” con los recursos que se le asignan y al interior de un gobierno como el de Enrique Peña Nieto?

No

¿Por qué?

Son insuficientes. Pongo el asunto en números: Suecia dedica un 1 por ciento del presupuesto nacional a la cultura. CONACULTA, en cambio, recibió en 2012 el 0.13 por ciento; es decir, casi 10 veces menos.

3.4. ¿Cuáles deberían ser, a tu juicio, las tres tareas principales de esta Secretaría?

A. Escuchar las necesidades y propuestas de los diversos grupos dedicados al quehacer cultural en toda la república.
B. Apoyar el mayor número posible de propuestas serias, fundamentadas, vinculadas a las comunidades urbanas, rurales o indígenas en las que surgen.
C. Coordinar la vinculación de los creadores con los diversos grupos de población, cuidando llegar a aquellos menos favorecidos. El programa "Creadores a los estados" debería apuntalar proyectos a largo plazo.

3.5. ¿Debería instrumentarse, desde la Secretaría de Cultura, una política cultural nacional, o convendría redistribuir los recursos y fomentar instituciones y políticas culturales regionales?

Las dos cosas: La política cultural nacional tendría que ser la de regular la diversidad de propuestas sobre cómo gastar los recursos. Sería deseable que propiciara la creación de un órgano independiente -quizás un consejo plural de creadores- que cuide que esta distribución obedezca a criterios artísticos y culturales, y que vigile que el dinero llegue a quien debe llegar. Hay que partir de que los funcionarios de cultura federales y locales caen a veces en el favoritismo y la corrupción.

3.6. En tu opinión, ¿los recursos que solía disponer el Conaculta y que ahora dispone la Secretaría de Cultura se han distribuido de manera apropiada?

No

¿En qué ámbitos debería ponerse mayor atención?

Creo que ya lo he contestado.

3.7. ¿Es pertinente y transparente el manejo de los recursos “etiquetados” que hace la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados?

No

¿Por qué?

A mi juicio, estos recursos no deberían ser manejados por la Cámara que, sin tener mayor saber sobre el campo de la cultura, los reparte según sus muy particulares criterios. La mayoría de los creadores desconoce que podría acceder a estos fondos y cuáles son los mecanismos que los rigen.

3.8. ¿Qué consecuencias supondrá la separación del binomio, largamente inamovible, educación-cultura?

Se corre el riesgo de que algunas tareas fundamentales caigan definitivamente en el limbo. Por ejemplo, ¿a cuál secretaría corresponderá la formación de nuevos creadores y de nuevos públicos?

3.9. ¿De qué modo deberían colaborar la iniciativa privada y la Secretaría de Cultura?

La Secretaría de Cultura tendría que alentar la inversión en proyectos culturales, quizás en combinación con la Secretaría de Hacienda. Programas como Fideteatro y Fidecine constituyen un buen principio. Pero, por el momento, muy pocos creadores tienen acceso a ellos pues la mayor parte no tiene contacto con empresarios. La Secretaría de Cultura podría apoyar esta vinculación, al modo de un tercer vértice del triángulo.

3.10. La prioridad de la administración de Tovar y de Teresa parecería ser la llamada agenda digital. ¿Consideras que hay temas que deberían gozar de mayor atención? De ser así, enuméralos a continuación.

A. Hay que aprender de los fracasos de Enciclomedia y del Programa de Habilidades Tecnólógicas para saber qué hacer frente al analfabetismo tecnológico de la mayor parte de la población, la velocidad de cambio de los sistemas digitales y alto costo del ma
B. Las posibilidades del mundo digital son prometedoras pero solo se trata de herramientas. Depende qué se haga con ellas, de qué contenidos se llenen, para que actúen en beneficio del desarrollo cultural del país.
C. Una vez previstas y resueltas las dificultades de la plataforma digital, ésta debería servir para cumplir los cometidos de la Secretaría de Cultura que ya he mencionado.
 

4. Legislación

4.5. ¿Consideras que la ley debe ofrecer mejores condiciones para los trabajadores no sindicalizados, es decir, para todos los que realizan tareas dentro de las instituciones bajo el llamado Capítulo 3000 (de “servicios generales”)?

¿Y en qué deberían traducirse esas mejoras?

 

5. Generales

5.1. ¿En qué medida y bajo qué parámetros la cultura puede ser utilizada para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos? ¿En verdad la cultura puede regenerar el “tejido social”, como se repite insistentemente?

Hay experiencias que demuestran que establecer, por ejemplo, una ludoteca, un coro o una compañía de teatro, en una zona de conflicto colabora a que al menos una parte de la comunidad se reagrupe en forma pacífica. Si se multiplicaran este tipo de proyectos, habría una mejoría general. Pero de ahí a pensar que la cultura puede contrarrestar los efectos de la guerra contra el narcotráfico y demás calamidades que nos azotan hay un abismo.

5.2. El acceso a la cultura está reconocido como un derecho humano. ¿Qué debería hacer el Estado mexicano para que esto se cumpla? ¿Cómo hacer llegar la cultura a la mayor cantidad posible de mexicanos? Pero ¿acaso la cultura debe ser “llevada” a los ciudadanos?

El legado artístico universal, incluyendo el mexicano, debería ser llevado a la población por el mayor número de medios posibles, dado que pertenece a la humanidad y es punto de partida de las nuevas creaciones. Pero también habría que dar a conocer esas nuevas creaciones que surgen en todo México y en otros países, propiciando el intercambio. Conocer cierta manifestación artística de Oaxaca o Noruega puede inspirar al grupo de Nayarit que se encuentra en una búsqueda similar.

5.3. ¿Debería conducirse la gestión cultural de acuerdo con una lógica empresarial? ¿O debería mantenerse el ámbito de la cultura a salvo de los índices de productividad y demás marcadores económicos?

No, al menos, no solamente. Algunos proyectos pueden llegar a ser autosustentables si lo que producen encuentra aceptación y puede venderse a precios accesibles. Pero esto se convierte fácilmente en un mercado elitista, que beneficia solo a unos cuantos. O en un mercado de productos chatarra. La mayor parte de los proyectos artísticos que pretenden llegar a un público amplio necesitan ser subvencionados: no son en sí mismos negocios.

5.4. De acuerdo con la encuesta de consumo cultural, en 2015 el 91% de los mexicanos no asistió a un solo evento cultural creado por un artista mexicano; el 86% no ha pisado jamás un museo, y el 62% nunca ha entrado a un espacio cultural –una casa de cultura, una biblioteca, un teatro. ¿De qué modo democratizar el acceso a la cultura?

La difusión es uno de los aspectos más descuidados por las instituciones culturales. Necesita implementarse un plan de trabajo en escuelas, centros de trabajo, lugares naturales de encuentro y, por supuesto, redes sociales, para invitar a la gente a los espacios culturales. También hay que volver a gastar en carteleras en los medios impresos y aprovechar los tiempos que por ley la TV debe dar al gobierno. Pero nada de esto sirve si los precios son inaccesibles.

5.5. El Conaculta y, ahora, la Secretaría de Cultura nacieron en regímenes neoliberales. ¿Han implementado una política cultural de “derecha”? ¿Existe tal cosa como una política cultural de “izquierda”? ¿Cuáles serían sus características?

Podría decirse que la política cultural que han implementado es básicamente elitista. Por ejemplo, se gastan millones en una ópera a la que solo puede asistir un puñado de personas. Nadie se ocupa de que esta producción se presente en varias ciudades del país, se transmita en grandes pantallas en los parques, se grabe para ser retransmitida por radio y TV, bajo la guía de un experto que ayude a apreciar un espectáculo ajeno a la mayoría. Hace falta conciencia y voluntad para "democratizar" la cultura.

5.6. ¿Consideras que el papel del Estado frente a las industrias culturales debe ser más activo, en tanto que se regule con más claridad su participación en la vida pública frente a los medios tradicionales del arte?

Sí, en los términos que he descrito anteriormente.
 

6. Opcionales

6.2. Si te interesa desarrollar un tema de política cultural vinculado particularmente a tu disciplina artística, hazlo aquí.

Creo que definitivamente debe aumentarse el presupuesto para los proyectos culturales dirigidos a niños y adolescentes. CONACULTA dedicaba el 0.8 por ciento de su exiguo presupuesto a la atención de este grupo prioritario de población. Continuar con esta actitud hacia quienes se encuentran en las etapas formativas implica una condena para el país.